Un proceso de gestión de ideas en 4 pasos para equipos de producto

By Mandy Schmitz

Como responsable de producto, sabes que gestionar solicitudes e ideas es una parte importante de tu trabajo, pero ¿cómo sabes qué ideas priorizar? La respuesta está en el proceso de gestión de ideas.  En este artículo, te guiaré por los pasos de este proceso para que puedas empezar a priorizar tus ideas de producto de […]

Como responsable de producto, sabes que gestionar solicitudes e ideas es una parte importante de tu trabajo, pero ¿cómo sabes qué ideas priorizar? La respuesta está en el proceso de gestión de ideas. 

En este artículo, te guiaré por los pasos de este proceso para que puedas empezar a priorizar tus ideas de producto de forma eficaz. Pero antes de profundizar, repasaré algunos consejos valiosos que te servirán de guía antes de embarcarte en el proceso de gestión de ideas. También abordaré algunas técnicas que puedes utilizar para gestionar ideas y solicitudes de funcionalidades para tus productos.

El proceso de gestión de ideas: ¿adónde vas, por qué y cómo?

Como responsable de producto, siempre estoy buscando formas de aventajar a la competencia. Una manera de hacerlo es establecer un proceso de gestión de ideas que te permita recopilar y evaluar ideas de todas las partes interesadas, incluidos clientes, empleados y socios. De este modo, podrás priorizar las mejores ideas y crear una hoja de ruta hacia el éxito.

Sin embargo, antes de empezar a implantar un proceso de gestión de ideas, hay algunas cosas que debes hacer primero.

Define objetivos empresariales claros y una visión del producto

Objetivos empresariales

Cualquier empresa que quiera tener éxito necesita contar con objetivos definidos con claridad. Sin un sentido de la dirección, puede resultar difícil tomar decisiones alineadas con los objetivos de la empresa. Cada objetivo debe ser SMART; en otras palabras, debe describir lo que quieres conseguir, cómo sabrás que lo has conseguido, por qué es importante y cuándo planeas conseguirlo.

Visión del producto

La visión de un producto es un objetivo ambicioso a largo plazo para un producto o servicio. Debe ser algo alcanzable pero desafiante, y debe estar alineado con la misión general de la empresa. La visión del producto debe ser inspiradora y proporcionar una dirección al equipo. Una visión del producto debe redactarse con un lenguaje claro y conciso que todos los miembros del equipo puedan entender.

La visión del producto debe revisarse y actualizarse periódicamente para garantizar que siga siendo pertinente y alcanzable. En última instancia, la visión del producto debe ser la estrella polar que guíe al equipo de producto al tomar decisiones sobre ideas innovadoras, funcionalidades, diseño y desarrollo.

Unos objetivos empresariales claramente definidos y una visión del producto te ayudarán a determinar qué ideas merece la pena desarrollar y cuáles no. Sin esta orientación, sería fácil perderse en el mar de las ideas. Por eso, tómate el tiempo necesario para definir tu estrella polar antes de zarpar en tu viaje de gestión de ideas.

Crea una hoja de ruta del producto

Antes de configurar tu sistema de gestión de ideas, debes asegurarte de contar con una hoja de ruta del producto clara. Esto ayudará a garantizar que todas tus ideas se recopilen y se tengan en cuenta adecuadamente. Además, la hoja de ruta del producto ayudará a mantener a tu equipo organizado y centrado en los aspectos más importantes del producto. 

Siguiendo estos pasos, puedes asegurarte de que tu proceso de desarrollo de productos sea eficiente y eficaz. 

Ahora volvamos a nuestro tema principal. Si eres nuevo en el mundo de la gestión de ideas, sigue leyendo para conocer nuestros mejores consejos para empezar.

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5 consejos para poner en marcha tu proceso de gestión de ideas

Si acabas de empezar con el proceso de ideación, aquí tienes algunos consejos: 

  • Establece un lugar centralizado para la generación y recopilación de ideas. Puede ser una plataforma de software de gestión de ideas como Trello o JIRA, o algo tan sencillo como una carpeta en Google Drive. 
  • Asegúrate de que todos los miembros del equipo sepan cómo pueden enviar una idea nueva y entiendan el proceso. 
  • Como parte de tu proceso de gestión de ideas, considera utilizar software de paneles de inspiración para ayudar a organizar, visualizar y presentar ideas durante las primeras fases del desarrollo.
  • Programa reuniones periódicas de revisión para debatir nuevas ideas y decidir cuáles desarrollar. 
  • Utiliza la hoja de ruta de tu producto como guía para priorizar nuevas ideas. No todas las ideas de producto encajarán en tus planes, pero no pasa nada.
  • Utiliza tu proceso de gestión de ideas para realizar un seguimiento de los comentarios de usuarios y partes interesadas. Esto puede ayudarte a decidir qué ideas desarrollar y cuáles ignorar.

Como director de producto, necesitas tener establecido un proceso para gestionar las ideas, de modo que puedas centrarte en crear el mejor producto posible. Ahora veamos los pasos generales del sistema de gestión de ideas.

Pasos del proceso de gestión de ideas

El proceso de gestión de ideas es clave para garantizar que tu equipo de producto pueda priorizar eficazmente las solicitudes y las ideas. Este proceso estructurado puede dividirse en cuatro pasos:

1. Recopilar ideas

El primer paso para gestionar las ideas de producto es recopilarlas de todas las partes interesadas. Esto incluye a clientes, equipos de ventas, equipos de soporte e incluso a tus propios empleados. Hay varias formas de hacerlo, pero lo más importante es asegurarte de disponer de un lugar central para enviar, recopilar y realizar el seguimiento de las ideas. 

Puede ser una simple hoja de cálculo o incluso una herramienta específica de software de gestión de ideas. Una vez que hayas recopilado todas las ideas, es hora de pasar al segundo paso.

2. Priorizar ideas

Existen varias técnicas para priorizar las solicitudes de funcionalidades, como utilizar una matriz de valor frente a complejidad, el modelo de puntuación ponderada y el enfoque de cubos (el modelo «Kano»), entre otras. Lo más importante es ser coherente en la forma de priorizar las ideas prometedoras que se convierten en funcionalidades, para que las partes interesadas puedan comprender claramente el proceso y la hoja de ruta del producto. 

Aplicar varias técnicas te ayudará a obtener diferentes perspectivas sobre qué funcionalidades deberían priorizarse. Más adelante, he incluido una sección en la que se explican con detalle ocho técnicas diferentes. Ten en cuenta que no tienes que aplicar todas; elige las más relevantes para tu situación y producto específicos, y después céntrate en aplicarlas con regularidad.

También te puede interesar: Los 10 mejores programas de priorización de productos

3. Implementar ideas

Después de priorizar tus ideas, es hora de empezar a implementarlas. La mejor forma de hacerlo es añadir nuevas funcionalidades a la hoja de ruta actual de tu producto, que debería incluir todas las funcionalidades y cambios que tienes previsto implementar en los próximos meses. Es importante mantener actualizada la hoja de ruta a medida que avanzas, para que todo el mundo esté al tanto de los cambios que se están realizando.

4. Hacer seguimiento de las ideas

El último paso del sistema de gestión de ideas es realizar un seguimiento. Esto implica controlar qué ideas se han implementado y cuáles siguen en curso. Esto te ayudará a ver qué ideas están teniendo mayor impacto y cuáles necesitan más atención. Uno de los principales beneficios del software de gestión de ideas es que puede hacerlo automáticamente por ti.

También es una buena práctica hacer un seguimiento de los comentarios de los clientes para poder ver cómo se reciben los cambios de tu producto. Al seguir estos pasos, puedes asegurarte de contar con una gestión de ideas eficaz que permita a tu equipo de producto gestionar eficazmente las solicitudes y las ideas. En resumen, al recopilar, priorizar, implementar y hacer seguimiento de todas las ideas, puedes asegurarte de que tu producto avance constantemente.

8 técnicas para gestionar ideas y solicitudes de funcionalidades

El paso más difícil del proceso de innovación es decidir qué ideas priorizar. Por ello, he recopilado ocho técnicas relevantes para priorizar las solicitudes de funcionalidades:

Cuantificar el comportamiento y los comentarios de los usuarios

Los comentarios de los clientes pueden ayudarte a decidir en qué ideas de producto centrarte. Puedes obtener una buena indicación de lo que es más esencial para los clientes observando las funcionalidades o mejoras que solicitan con mayor frecuencia. 

En primer lugar, decide el periodo de tiempo que revisarás con regularidad, por ejemplo, mensual o trimestralmente. Después, identifica qué fuentes de comentarios vas a utilizar; podrían ser datos de tu equipo de atención al cliente, resultados de encuestas en línea, etc. Una vez hecho esto, puedes empezar a revisar los datos y registrar los resultados utilizando software de inteligencia de producto o una simple hoja de cálculo. 

Una vez hecho esto, cada solicitud de funcionalidad tendrá un recuento basado en la frecuencia con la que se mencionó en las fuentes de comentarios. El recuento más alto indica que esta funcionalidad tiene la mayor prioridad desde el punto de vista del cliente, y así sucesivamente. Repite este proceso con regularidad.

La lista generada es una excelente base para seguir debatiendo con tu equipo y determinar el esfuerzo necesario y los plazos realistas para cada funcionalidad, teniendo en cuenta lo que ya figura en tu hoja de ruta.

Matriz de valor frente a complejidad

El modelo de valor frente a complejidad es una forma popular de priorizar las solicitudes de funcionalidades. Este enfoque ayuda a considerar tanto la posible ventaja empresarial de una funcionalidad como la complejidad y el esfuerzo necesarios para crearla. 

Las funcionalidades que se sitúan en la categoría de alto valor/baja complejidad generalmente son «fáciles de corregir» y constituyen un buen punto de partida. Es probable que las funcionalidades clasificadas como de bajo valor/alta complejidad no sean las más importantes, por lo que deberían recibir menos atención. Este método tiene en cuenta varios factores al seleccionar las funcionalidades de un producto.

El modelo de puntuación ponderada

Al fin y al cabo, todo gira en torno a priorizar las solicitudes de funcionalidades. Una técnica popular es la puntuación ponderada, que asigna distintos pesos a diversos beneficios estratégicos y los compara con los costes. Por ejemplo, podría otorgar un valor mayor a las funcionalidades que aumentan la satisfacción de los clientes o mejoran la generación de ingresos.

Para priorizar las funcionalidades, primero habría que sopesar los costes de implementación y funcionamiento frente a cualquier riesgo. Después, se puede asignar una puntuación a cada solicitud de funcionalidad basándose en esta información. Esto ayudará a hacerse una idea de qué funcionalidades son más importantes para los objetivos de la empresa.

El enfoque de las categorías, también conocido como modelo de Kano

El modelo de Kano es una herramienta popular para los responsables de producto a la hora de priorizar funcionalidades. Ayuda a garantizar que el producto final sea equilibrado y satisfaga las necesidades de la base de clientes. El modelo de Kano clasifica las funcionalidades en tres categorías: básicas, de rendimiento y de entusiasmo. 

Las funcionalidades básicas son aquellas necesarias para poder vender el producto. Las funcionalidades de rendimiento ayudan a aumentar la satisfacción del cliente. Las funcionalidades de entusiasmo son opcionales, pero incrementan la satisfacción del cliente. El modelo de Kano puede ayudar a los equipos con distintos objetivos a mantener un equilibrio entre todas ellas y crear un producto que satisfaga las necesidades del cliente.

Técnica de «comprar una funcionalidad»

El enfoque de «comprar funcionalidades» es una técnica popular para priorizar las solicitudes de funcionalidades. El procedimiento es sencillo, pero puede ser una actividad divertida en la que participe el equipo. Comienza elaborando una lista de posibles funcionalidades y asignando a cada una un precio único.

Da a cada persona una «moneda» y pídeles que elijan las funcionalidades que desean. La mayoría gastará todo su presupuesto de funcionalidades en un solo elemento, mientras que otras personas lo repartirán entre varias funcionalidades. Por último, tendrás una lista de capacidades priorizadas en las que trabajar.

Comprar funcionalidades puede proporcionar información sobre la importancia que tienen los elementos y las capacidades cruciales para las partes interesadas y los clientes. También permite cierto grado de participación de las partes interesadas en el proceso de toma de decisiones. En general, comprar funcionalidades es un enfoque sencillo pero eficaz para clasificar las solicitudes de funcionalidades.

Puntuación de oportunidades

Si no tienes claro qué funcionalidades desarrollar primero, la puntuación de oportunidades es una excelente forma de ordenarlas por importancia. La puntuación de oportunidades tiene en cuenta la importancia de la funcionalidad para los clientes y el grado de satisfacción que ya tienen con ella.

Se pide a los clientes que prioricen una lista de funcionalidades, que después se utiliza para crear una clasificación de la importancia de cada una y asignar un nivel de satisfacción. El resultado es una lista de funcionalidades con altos niveles de importancia, pero con una baja satisfacción de los consumidores. Los equipos de desarrollo de productos pueden satisfacer mejor las demandas de los clientes centrándose en estos elementos.

Agrupación por afinidad

Si no tienes claro cómo evaluar y puntuar las solicitudes de funcionalidades, la agrupación por afinidad es un enfoque habitual que ha demostrado ser bastante eficaz. Consiste en reunir a personas con intereses u objetivos similares para que todo el mundo pueda colaborar y tomar la mejor decisión posible. Las agrupaciones por afinidad funcionan mejor cuando se realizan como una actividad grupal, ya que permiten recibir aportaciones de un mayor número de personas. 

El primer paso consiste en que los miembros del equipo escriban sus ideas de forma anónima. Cuando haya suficientes ideas, se deben agrupar las similares. Después, el equipo clasifica o vota cada grupo para tomar una decisión. Este proceso de agrupación por afinidad ayuda a las empresas a evaluar las necesidades de los clientes de forma más eficaz y decidir qué funcionalidades implementar.

Mapeo de historias

Cualquiera que haya lanzado un producto nuevo sabe lo difícil que es generar tantas ideas como tiempo se tiene para implementarlas. Por eso es fundamental contar con un método para clasificar las solicitudes de funcionalidades. El mapeo de historias, que es una técnica visual para crear el backlog de producto y definir los sprints, es uno de los enfoques más populares.

Para hacerlo, crea tarjetas de historias de usuario orientadas a tareas y agrúpalas en categorías que sigan un procedimiento paso a paso. Después, prioriza cada grupo y divide los flujos de trabajo en lanzamientos o sprints. El mapeo de historias es una técnica excelente para dividir las ideas grandes en objetivos prácticos. Puede ayudarte a determinar cómo será tu producto mínimo viable (MVP) y qué lanzamientos vendrán después. Por tanto, si quieres priorizar las solicitudes de funcionalidades, sin duda merece la pena considerar el mapeo de historias.

Ahora te toca a ti

El proceso de gestión de ideas es una parte fundamental del ciclo de gestión de productos, y es importante aprender a priorizar las ideas de productos para lograr el mayor impacto. En este artículo, te he presentado ocho técnicas diferentes, como «comprar una funcionalidad», la puntuación de oportunidades y la agrupación por afinidad, entre otras, para hacerlo.

Todos estos métodos son formas eficaces de evaluar las necesidades de los clientes y determinar qué funcionalidades implementar primero. Si buscas más información sobre la priorización de funcionalidades, la creación de productos excelentes y todo lo relacionado con la gestión de productos, asegúrate de suscribirte al boletín de The CPO Club. 

Mandy Schmitz
Mandy Schmitz is a consultant and project management expert with 10+ years of experience working internationally for big brands in fintech, consumer goods, and more.
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