Tengo una teoría: todo profesional de producto ha debatido decisiones y pensado para sí mismo, ojalá pudiera agitar una varita mágica y saber cuál de estas versiones nos acercará más a nuestros objetivos. Aunque la disciplina de producto aún no ha reclutado auténticos magos, las pruebas de preferencia nos dan herramientas para tomar decisiones de diseño más informadas: ya sea que estés haciendo un diseño de logotipo, diseñando páginas de destino o creando una experiencia de usuario compleja.
En este artículo, te voy a enseñar todo sobre cómo y por qué deberías considerar las pruebas de preferencia: uno de los métodos de pruebas de usabilidad más sencillos, pero también más reveladores, que pueden ayudarte a avanzar en tu proceso de diseño UX.
¿Qué son las pruebas de preferencia?
Una prueba de preferencia consiste en explorar lo que prefieren los usuarios en relación con nuestras metas y valores de marca. A pesar de su nombre, no es simplemente mostrar diseños a nuestro público objetivo y preguntar cuál les gusta más. Una prueba de preferencia solicita a los usuarios que califiquen diferentes conceptos de diseño de acuerdo a lo que quieres comunicar y que den explicaciones para sus calificaciones.
Ejemplo de prueba de preferencia
Supongamos que gestionas la web de un hotel local donde los usuarios pueden informarse sobre tu hotel y reservar habitaciones. Tu equipo ha decidido que quiere que la web transmita que el hotel es acogedor y familiar, y que la página de reservas inspire confianza.
En este caso, tu prueba de preferencia probablemente mostrará a un grupo de usuarios dos conceptos de diseño distintos para tu página de inicio y de reservas, pidiendo a cada participante que explique cómo calificaría cada uno en cuanto a confianza y familiaridad. Lo más importante es que expliquen sus respuestas.
Dependiendo de cómo realices la prueba y con cuántos usuarios (¡no te preocupes, hablaremos de eso enseguida!), obtendrás una mejor idea de qué concepto ayuda a comunicar aquello que deseas, o, si lo haces de manera que recopiles datos cuantitativos, puede que obtengas más que una simple percepción.
Pruebas de preferencia vs. pruebas A/B
Las pruebas de preferencia pueden sonar muy similares a las pruebas A/B por definición, pero existen diferencias importantes.
Las pruebas A/B ofrecen a los usuarios dos versiones de lo mismo para ver cuál es más eficaz en mejorar tus KPIs objetivo. Las pruebas de preferencia consisten en entender por qué tus usuarios eligen una opción sobre otra.
Voy a aclarar esto con más detalle en un momento.
¿Por qué deberías hacer pruebas de preferencia?
A todos nos encanta la certeza que nos dan las pruebas A/B y los datos de comportamiento de usuario. Sin embargo, hay aspectos importantes del proceso de diseño que nuestras métricas habituales no pueden medir—ya estemos trabajando en sitios web, herramientas SaaS o aplicaciones móviles.
Si para tu marca es fundamental comunicar confianza o una sensación de ser "premium", ninguna métrica de comportamiento de usuario podrá decirte demasiado sobre si lo estás logrando según la percepción de tu público objetivo. ¡Y ahí entran las pruebas de preferencia!
Las pruebas de preferencia te dan una idea mucho más clara de qué opciones de diseño se alinean mejor con los objetivos difíciles de medir. Cuando haces pruebas A/B (en lo cual la IA en pruebas A/B puede ayudarte), sabrás qué versión logra más conversiones y menos abandonos—pero no sabrás cómo se sienten tus usuarios respecto a tu marca al finalizar, lo que tiene un impacto real en el negocio.
Al permitir que los usuarios comparen y contrasten las opciones de diseño, tu equipo podrá tomar decisiones basadas en la realidad de lo que cada opción transmite a tus usuarios.
Cómo realizar una prueba de preferencia
Tanto si eres un investigador de usuarios que necesita refrescar conceptos como si eres un profesional de producto sin experiencia en investigación, puedes llevar a cabo una prueba de preferencia y aprovechar sus beneficios. Aquí tienes una guía del proceso.
Paso 1: Define tus objetivos y preguntas de investigación
Parece obvio, pero es fácil olvidar que tener una idea vaga de lo que quieres aprender de los participantes en la prueba no es un buen comienzo. Cuanto más específico seas sobre lo que esperas obtener de la prueba, más probabilidades tienes de conseguir los insights que necesitas.
Para centrarte en tus objetivos concretos, recomiendo:
- Hablar con todos los implicados relevantes: diseñadores, PMs, alta dirección. ¿Qué debates internos tienen sobre posibles elecciones de diseño? ¿Qué les impide avanzar? Esto es igual de importante tanto si estás en las primeras fases del proceso de diseño como en las últimas.
- Reducir tus opciones de diseño a aquellas en las que más confías
- Elegir opciones de diseño para mostrar a los usuarios que tengan diferencias significativas entre ellas. Aunque sientas que las sombras y las paletas de colores influyen mucho en la percepción del usuario, probablemente te costará obtener insights valiosos a menos que las opciones que presentes sean conceptualmente diferentes.
Después de haber hecho tu tarea, abre un nuevo documento y articula lo que quieres aprender en puntos fáciles de entender. Por ejemplo:
- ¿Cuál de las opciones de diseño inspira mayor confianza?
- ¿Cuál de las opciones de diseño transmite una sensación de lujo?
- ¿Cuáles son las primeras impresiones que los usuarios tienen para cada opción de diseño y en qué medida se alinean con el mensaje de marca que deseamos transmitir?
Una vez que definas lo que quieres aprender y tu equipo esté alineado, puedes pasar al siguiente paso.
Paso 2: Redacta tu prueba
Escribir tu prueba debería ser relativamente sencillo ahora que ya tienes claros tus objetivos. La estructura básica de tu prueba consistirá en mostrar a los usuarios las diferentes variantes de diseño y pedirles que respondan preguntas al respecto.
Aquí tienes algunos consejos para redactar buenas preguntas para pruebas de preferencia, que aplican para la mayoría de los cuestionarios en general:
- Mantén la estructura de tus frases breve, simple y directa: los usuarios no deberían tener que adivinar lo que quieres saber
- No hagas preguntas orientadas ni des pistas de que buscas una respuesta específica. Por ejemplo, “¿El diseño A te da más la sensación de que esta marca es de alta gama?” incita una respuesta. En cambio, prueba con: “¿Qué opción(es) de diseño te da la sensación de que esta marca es de alta gama? ¿Por qué?” Las preguntas abiertas permiten al usuario explorar por su cuenta y brindarte una respuesta genuina.
- Pregunta siempre el porqué. Las preferencias de un usuario son interesantes, pero estas preguntas de seguimiento suelen ser la parte más útil de tus perspectivas a la hora de comparar distintas versiones de diseño.
Una vez que hayas redactado tus preguntas, quizá quieras pedirle a un colega que las revise para asegurarte de que se entienden y se ajustan a las mejores prácticas. Cuando tengas confianza en la estructura de tu prueba, avanza al siguiente paso.
Paso 3: Decide si tu prueba será cuantitativa o cualitativa
En pocas palabras, la prueba de preferencia puede ser cuantitativa o cualitativa. Debes tomar esta decisión antes de ejecutar la prueba porque afectará aspectos como el tamaño de muestra deseado. Aquí hay algunas indicaciones para ayudarte a elegir:
Prueba de preferencia cuantitativa: Este tipo de prueba utiliza un tamaño de muestra grande para alcanzar significancia estadística. La ventaja de hacerlo así es que obtienes resultados más confiables.
- Ventaja: Si realizas una prueba estadísticamente significativa, puedes obtener "más que una sensación" y usar los resultados como un dato relevante al tomar decisiones de diseño.
- Desventaja: La desventaja de hacer una prueba cuantitativa es que requiere más tiempo y dinero, pero si puedes permitírtelo, cuantitativa es el estándar de oro.
Prueba de preferencia cualitativa: Incluso si no tienes el tiempo o el presupuesto para hacer una prueba estadísticamente significativa, una prueba de preferencia con un tamaño de muestra más pequeño de usuarios objetivo puede seguir siendo muy útil.
- Ventaja: Tener perspectivas cualitativas sobre por qué los usuarios dieron sus respuestas específicas puede ayudarte a orientar tus decisiones de experiencia de usuario.
- Desventaja: Con un tamaño de muestra menor, no puedes tratar los resultados como un dato sólido cuantitativo, lo que limita la utilidad de tus hallazgos.
Habla con tu equipo para determinar la mejor opción según tu situación y luego avanza al siguiente paso.
Paso 4: Determina tu tamaño de muestra
Si decides hacer una prueba cuantitativa, lo mejor es hablar con alguien del equipo de datos sobre los detalles de tu prueba y pedirles que te ayuden a calcular cuántas respuestas te permitirán alcanzar resultados estadísticamente significativos. Si no cuentas con recursos internos o quieres trabajar hacia la significancia por tu cuenta, te recomiendo revisar esta guía.
Si tu enfoque es estrictamente cualitativo, tu tamaño de muestra es más flexible. Sin embargo, mientras mayor sea el tamaño de la muestra, mejor; en general, recomiendo optar por el mayor número de participantes que tu presupuesto permita. También puedes consultar esta guía sobre tamaños de muestra cualitativos para ayudarte a explorar opciones.
¡Una vez conozcas tu tamaño de muestra, pasa al siguiente paso!
Paso 5: Elige tu metodología y tus herramientas
En cuanto a la metodología, la primera decisión que debes tomar es si vas a realizar tu prueba de preferencia en un formato moderado (donde estás en vivo con cada usuario en una llamada o en persona) o en un formato no moderado (donde usas una herramienta para realizar la prueba y luego analizas los datos y grabaciones de sesiones posteriormente).
Si decidiste adoptar un enfoque cuantitativo para tus pruebas de usuario, casi siempre elegirás un enfoque no moderado, porque los grandes volúmenes que necesitarás para lograr una significancia estadística generalmente no son viables si tu equipo debe programar y llevar a cabo sesiones en vivo.
Si elegiste un enfoque cualitativo y realizas tu prueba solo para obtener algo de orientación, un enfoque no moderado usando una de las herramientas mencionadas puede seguir siendo tu mejor apuesta, ya que ahorra tiempo.
Sin embargo, si sientes la necesidad de interactuar en tiempo real con tus usuarios y estás dispuesto a invertir el tiempo necesario, puedes usar una herramienta como userinterviews.com para reclutar y agendar videollamadas con los participantes de la prueba.
¡Una vez que hayas elegido tu metodología y tus herramientas, felicidades—ya estás listo para comenzar tu prueba!
Paso 6: Realiza tu prueba de preferencia
Sube tu cuestionario de preselección y programa sesiones de prueba o sube tu test y ¡espera esas grabaciones! Ya estableciste tus objetivos y tomaste todas las decisiones necesarias, así que ya lo tienes todo listo.
Soy un poco parcial, pero aun así—¡el siguiente paso es la parte divertida!
Paso 7: Analiza tu prueba de preferencia y obtén conclusiones útiles
Ya realizaste tu prueba y ahora cuentas con estadísticas y/o grabaciones—¡woohoo! Estás muy cerca de tener información valiosa que te ayudará a mejorar la experiencia del usuario y guiar tus próximas decisiones de diseño.
El proceso de análisis puede variar, pero aquí tienes algunos principios que te ayudarán a obtener conclusiones fiables:
- No finjas que lo cualitativo es cuantitativo. La diferencia entre que 5 u 7 usuarios elijan una opción es poco significativa. El valor está en los detalles: ¿quién eligió qué, y por qué? Ahí es donde estarán los aprendizajes clave.
- No solo mires los resultados estadísticos en una prueba cuantitativa. Incluso si tienes claro que una opción de diseño fue la ‘ganadora’, es importante escuchar y analizar por qué los usuarios tomaron las decisiones que tomaron. Eso aumenta lo que aprende tu equipo. Por ejemplo, si una imagen concreta genera confianza, podrás no solo hacer los cambios correctos en el momento, sino también aprender qué imágenes inspiran confianza en tu usuario objetivo.
- No omitas el análisis. A menudo, cuando tenemos poco tiempo, es tentador confiar en la percepción sobre lo que vimos en vez de realizar un análisis en profundidad. Este es un error que nos deja expuestos a todo tipo de sesgos y existe el riesgo de sacar conclusiones poco fiables.
Una vez que hayas realizado tu análisis y recopilado tus aprendizajes, es momento de preguntarte: ¿y ahora qué?
¿Qué acciones concretas puedes tomar con tu equipo según lo aprendido en la prueba de preferencia? ¿Tu prueba ofreció dirección significativa para tus decisiones de diseño? ¿Cómo?
Paso 8: Comparte tus resultados y recomendaciones con todo tu equipo
¡Lo lograste! Ya realizaste tu prueba de preferencia, obtuviste conclusiones y has reflexionado sobre tu siguiente paso.
A continuación, es hora de crear una presentación o un documento compartido para que todos los miembros de tu equipo puedan aprender lo que aprendiste y alinearse sobre los próximos pasos.
Ah, sí... Todavía necesitas conseguir aprobación
Incluso después de todo esto, no te sorprendas si no todos están inmediatamente dispuestos a actuar según tus hallazgos de usuarios. Compartir las conclusiones ayuda, pero si quieres que otros interesados compartan tu entusiasmo por las acciones recomendadas, considera mostrar clips y utilizar citas de usuarios para respaldar tus argumentos. Siempre es más fácil inspirar acción a partir de la investigación UX cuando los interesados ven y escuchan a usuarios reales (y puedes utilizar IA en la investigación UX para estar mejor alineado con los interesados).
Ahora que has realizado tu primera prueba de preferencias, supongo que deseas más consejos de investigación de usuarios y otras formas de aprovechar el feedback de los usuarios. Consulta nuestra guía completa sobre pruebas de usabilidad e investigación UX, y no olvides suscribirte al boletín de The CPO Club para más guías útiles como esta.
